Detrás de la competencia que se presenta como libre, las corporaciones fijan normas, precios y reglas
Nos cuentan desde hace décadas una historia tranquilizadora, la del mercado libre. Un horizonte vasto donde millones de voluntades individuales se encontrarían sin amo, como las aguas de un río que hallan solas su camino hacia el mar. Esa es la célebre mano invisible del mercado, la que distribuiría recompensas con una imparcialidad casi divina. …

























