La impaciencia del poder revela la fragilidad de quienes ya no saben esperar a que el tiempo actúe
Existe una ilusión persistente que acompaña al poder desde que el poder existe. Consiste en creer que quien actúa rápido es necesariamente fuerte, y que quien espera está condenado a padecer los acontecimientos. La historia de los hombres, como la de los árboles y las montañas, enseña más bien lo contrario. La paciencia no es …



























