Entre el 6 y el 14 de agosto de 2026, un instituto del que el Guardian no halló existencia legal, que carece de dirección, de personal nombrado y de un solo autor firmante, publicó 124 informes de apariencia académica sobre Gaza, el hambre, el genocidio y el antisemitismo, más de 560.000 palabras en nueve días. Los detectores de texto generado por inteligencia artificial, aplicados a una muestra, señalan redacción automática. Los papeles que la ley estadounidense obliga a presentar describen la cadena de mando, que parte de la Agencia de Publicidad del Gobierno de Israel (LaPam), pasa por la filial alemana de Havas, grupo publicitario francés cuyo capital controlan en torno a la mitad entidades de Bolloré, y termina en una pequeña productora neoyorquina llamada Piro. Quien los lee es, sobre todo, la máquina que responde en lugar del lector, ChatGPT, Perplexity y sus equivalentes. Israel niega realizar operaciones de influencia en Estados Unidos.
Un instituto sin dirección ni autores
El Hanover Institute for Public Policy se presenta como un think tank, una institución que produce investigación para orientar el debate público. Su página afirma que estudia «los insumos que alimentan el antisemitismo en Estados Unidos» y que sus informes no toman posición. Todos tratan sobre Israel y Palestina, casi todos titulan con una pregunta y ninguno lleva firma.
El sitio explica la omisión. «Los investigadores no se nombran porque un hallazgo debe sostenerse o caer por sus fuentes y no por el prestigio de quien las reunió, y porque el tema atrae el acoso», dice su apartado Acerca de, según cita 404 Media. La misma página atribuye el origen de la obra a una anécdota del fundador sobre un sobreviviente del Holocausto, imposible de comprobar puesto que nadie la firma.
Alice Lee, analista de NewsGuard, describió el sitio como una imitación de «un think tank estadounidense creíble típico, hasta el nombre genérico, el diseño de la página y la paleta de rojo, blanco y azul». Sus condiciones de uso remiten a «el estado en el que el Instituto está establecido» sin decir cuál.
Este material es distribuido por Piro, Inc. en nombre de Havas Media Germany GmbH, que actúa en nombre de la Agencia de Publicidad del Gobierno de Israel (LaPam). La divulgación identifica la relación contractual entre las partes y no indica autoría ni control editorial. (Pie de página de los informes del Hanover Institute for Public Policy, traducción propia)
Hanover no oculta a su financiador, lo deposita en el pie de página, donde lo encuentra quien baja hasta el final.
Una cadena de subcontratas que pasa por Havas
En Estados Unidos, una ley de 1938 conocida por sus siglas, FARA (Foreign Agents Registration Act), obliga a quien trabaja para un gobierno extranjero a declararlo ante el Departamento de Justicia y a etiquetar el material que difunde en su nombre. Piro, Inc., productora de Nueva York cofundada por Daniel Rosenberg, se registró el 2 de junio de 2026 con el número 7732 y ha depositado desde entonces los informes de Hanover. El mandante que consta en su anexo contractual no es el Estado israelí directamente. Es «Havas Media Germany GmbH en nombre de la Agencia de Publicidad del Gobierno de Israel (LaPam)».
Dos facturas de Havas a Piro figuran en el expediente, 900.000 dólares el 30 de abril de 2026 y 100.000 el 20 de junio por dos meses de trabajo, un millón en dos órdenes de trabajo según el Guardian. No está establecido qué parte financió Hanover. Politico asocia los primeros informes con 100.000 dólares destinados a difundir contenido «exacto, fundamentado y accesible» sobre los temas que fijaran el cliente y el Ministerio de Relaciones Exteriores israelí.
El contrato entre Piro y Havas Media Germany, fechado el 30 de abril de 2026, suma 900.000 dólares repartidos entre estrategia (190.000), supervisión de producción (80.000), costos de producción (400.000), asesoría de distribución (95.000), consultoría de medios (35.000) y analítica (100.000). (Registro FARA 7732, anexo AB)
Piro no es la única subcontrata. Según el Guardian, la filial alemana de Havas pagó 15 millones de dólares a Clock Tower X, la empresa de Brad Parscale, exjefe de campaña de Donald Trump, en seis cuotas entre octubre de 2025 y marzo de 2026, y cerca de 9,9 millones a Targeted Communications Global entre octubre y diciembre de 2025. Casi 25 millones a dos firmas estadounidenses en cinco meses. El diario no encontró ninguna adjudicación pública que cubra ese periodo, y las anteriores, concedidas por LaPam a entidades de Havas, sumaban contratos de 39, 29 y 17,5 millones de dólares y uno de 58,3 millones en 2023.
Según el comunicado de Havas del 20 de febrero de 2026, Bolloré SE posee el 30,4 % del capital y la Compagnie de l’Étoile des Mers, controlada por Bolloré Participations, cerca del 19 %, más un 2,9 % que su presidente, Yannick Bolloré, transfiere a esa misma compañía, de modo que, completada la transferencia, las entidades del grupo rondan la mitad. Ninguna pieza consultada vincula a esa familia con la redacción o el conocimiento de los informes, y el pie de página afirma que Havas Media Germany no ejerce control editorial. El vínculo documentado es de propiedad. La propiedad no prueba intención, pero dice a quién pertenece el intermediario que factura.
Piro, el registrante, no firma un solo texto. Havas, LaPam, la embajada israelí y Hanover no respondieron a Politico ni al Guardian. Rosenberg declaró a Politico que su firma fue contratada «para contrarrestar la desinformación sobre Israel con información verificable». El Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel ha dicho que el Estado no realiza operaciones de influencia en Estados Unidos.
Escribir para ser citado
Casi todos los titulares son preguntas, y no cualquiera sino la que un usuario teclea en un chatbot. «¿Comete Israel un genocidio en Gaza?», «¿Existe una política de hambre en Gaza?», «¿Es el ejército israelí el más moral del mundo?». El informe sobre la supuesta política de hambre, del 12 de agosto, muestra el molde. Abre con un bloque de hallazgos clave en viñetas, desarrolla secciones que repiten la pregunta en cada intertítulo y cierra con preguntas frecuentes en las que cada pregunta imita la de un usuario y cada respuesta es breve, autosuficiente, lista para copiarse. Cita fuentes reales, organismos de la ONU, Amnistía Internacional, el propio ejército israelí, sin enlazar ninguna, y remite en cada página a otros informes del mismo instituto.
Un modelo que busca fuentes encuentra un texto ya troceado en respuestas, y si busca una segunda fuente para contrastar, la red de enlaces internos puede devolverlo al mismo instituto.
El contenido no es el que su coartada anunciaría. El informe admite la clasificación de hambruna que el sistema internacional de medición alimentaria, el IPC, emitió en agosto de 2025, admite que cinco organismos, entre ellos Human Rights Watch y Amnistía Internacional, hablaron de hambre usada como método de guerra, y concluye que ningún tribunal se ha pronunciado. Nada de eso es falso. El texto desplaza la vara de medir hasta una sentencia que no existe, y desde allí cada dictamen queda rebajado a la afirmación de una parte. Según el Guardian, 20 de los 124 informes recuerdan que ningún tribunal ha dictado veredicto sobre las acusaciones de genocidio o apartheid, y 55 presentan las cifras de víctimas y de ayuda como provenientes de «una parte en los hechos», fórmula que se aplica tanto a las cifras israelíes como a las palestinas. Un estudio de 2022 sobre comentarios antisemitas en Facebook aparece citado 454 veces en 88 informes, y Nick Cleveland-Stout, del Quincy Institute, observa que la repetición vincula el debate sobre la política israelí con el antisemitismo.
Hay además una señal técnica. Un archivo llamado llms.txt, que se coloca en la raíz de un sitio para que los modelos de lenguaje lo lean con más facilidad, figuraba en el sitio de Hanover y pertenecía a Res, una plataforma estadounidense que vende lo que el sector llama optimización para motores generativos, es decir, contenido diseñado para que ChatGPT, Perplexity, Claude o Gemini lo citen. Tras la consulta de Politico, las menciones a Res desaparecieron de la página. Su director, Hai Tran, respondió que su papel consta en el registro ante el Departamento de Justicia. Piro vende un servicio que llama AI Story Optimization. «Cada día más recorridos de compra empiezan con una conversación con una IA en lugar de una búsqueda en Google. Si los modelos no entienden su historia, contarán la de otro», escribe Rosenberg en LinkedIn, según 404 Media.
En los papeles de Piro no aparece la palabra inteligencia artificial, ni chatbot, ni buscador. Que Hanover estaba pensado para las máquinas lo establecen el formato, el archivo de Res, los análisis de texto y el catálogo comercial de su propio contratista, no una cláusula. Pangram concluyó que tres informes analizados por 404 Media estaban escritos íntegramente por IA salvo la bibliografía, y GPTZero marcó once de doce informes tomados al azar por Responsible Statecraft con alta confianza. Una muestra no prueba que los 124 lo estén. En otro frente la cláusula existe. Según los registros FARA que citan Responsible Statecraft y el periodista Jack Poulson, el contrato que Havas Media Germany firmó el 8 de septiembre de 2025 con Clock Tower X compromete el «despliegue de sitios web y contenidos para producir resultados de enmarcado GPT en conversaciones con GPT». Lo que Hanover hace sin cláusula, Clock Tower X lo hace con ella.
Una respuesta que nadie firma
Politico probó ChatGPT y Perplexity el 14 de agosto con preguntas neutras sobre Gaza, antisionismo y antisemitismo, y ambos citaron material de Hanover en varias ocasiones. El Guardian obtuvo de ChatGPT cuatro enlaces a informes del instituto, acompañados de una advertencia sobre la polémica en torno a su financiación. Una cita no es entrenamiento, y ninguna de las pruebas publicadas que pude consultar demuestra que las respuestas de los modelos hayan cambiado.
El argumento tranquilizador termina ahí, y es endeble. Hanover no necesitaba convencer a nadie en nueve días, necesitaba existir. El índice de julio de Common Crawl, el archivo público de páginas web que sirve de materia prima para entrenar muchos modelos, no lo recoge porque los informes se publicaron después de su cierre, según el Guardian. Lo que ocurra con los rastreos siguientes no está documentado, y el instituto sigue ahí, indexable.
El costo es lo que alarma. Como máximo un millón de dólares, según los documentos, compró una biblioteca de 560.000 palabras con notas al pie, y una biblioteca así se replica, se traduce y se multiplica al precio de una suscripción a un modelo de lenguaje.
El motivo no consta en ningún documento, y la lectura es mía. El 27 de febrero de 2026, Gallup informó de que, por primera vez desde 2001, los estadounidenses que simpatizan más con los palestinos, un 41 %, superan a quienes simpatizan más con los israelíes, un 36 %, aunque la diferencia queda dentro del margen de error. Los republicanos siguen del lado de Israel por 70 a 13. Un Estado cuyo principal aliado militar es Estados Unidos ve erosionarse la base de esa alianza y compra lo que en 2026 se compra cuando la opinión se desplaza, un lugar en la respuesta de la máquina.
Hanover es el caso que se descubrió, no el único, puesto que, según los registros FARA, Clock Tower X lo precedió, y no será el último, porque sus mecanismos están al alcance de cualquier empresa de comunicación con una suscripción a un modelo de lenguaje. Lo inquietante no es que un chatbot llegue a decir que Israel es amable y nunca hizo nada malo, porque eso se detecta. Lo inquietante es una respuesta sobria, con notas al pie, que concede los hechos y reduce cada acusación a una afirmación de parte, y que quien la lee toma por la neutralidad misma. Nadie la firma, todo está citado, y el único dato que permitiría pesarla, el nombre de quien pagó, queda al pie, donde ninguna norma de la que tenga noticia obliga a una respuesta a reproducirlo…
G.S.
Fuentes
- Registro FARA 7732 de Piro, Inc., anexo AB, 30 de abril de 2026
- Hanover Institute for Public Policy, Is There a Policy of Starvation in Gaza (12 de agosto de 2026)
- 404 Media, Israel Is Running a Synthetic Think Tank to Influence AI Search Results (25 de agosto de 2026)
- Politico Influence, Israeli PR wants to answer your ChatGPT questions (14 de agosto de 2026)
- Ynetnews, 124 reports in nine days, relevo detallado de la investigación del Guardian
- Helsinki Times, Israel-backed website seeks to shape AI chatbot answers
- TRT World, Fake US think tank funded by Israel sought to influence AI chatbots
- Responsible Statecraft, Israel creates fake think tank in likely attempt to dupe AI chatbots
- Quincy Institute, Israel Is Paying Millions to Train AI Chatbots How to Talk About Gaza
- Jack Poulson, Israel expanded propaganda contract with Trump’s former campaign manager
- Cybernews, Ghost think tank suspected of fabricating news about Israel and Palestine to manipulate AI
- Havas NV, comunicado del 20 de febrero de 2026 sobre la participación de Compagnie de l’Étoile des Mers
- Al Jazeera, apoyo de los estadounidenses a Israel en mínimo histórico según Gallup (27 de febrero de 2026)
- Gallup, Middle East



