El 7 de julio de 2026, pasadas las trece treinta, la corte de apelación de París redujo la pena de inhabilitación de Marine Le Pen a cuarenta y cinco meses, treinta de ellos condicionales, ya cumplidos desde la primera condena. Esa misma noche, en el plató de TF1, Le Pen anunció que recurriría en casación y que seguiría siendo candidata a la presidencia de 2027. Once días antes, al otro lado del Atlántico, la unidad investigativa de Noticias Caracol reveló unos audios que involucraban a dos antiguos altos funcionarios del gobierno de Gustavo Petro en negociaciones con el Clan del Golfo. En menos de una semana esa filtración periodística se transformó en tres investigaciones institucionales paralelas y una remisión a la justicia penal internacional. Dos hechos, dos países, un mismo tipo de capital detrás de la pantalla.
El capital que absuelve
Vincent Bolloré no empezó en los medios. Empezó en el papel de cigarrillo y en la logística portuaria africana, y sólo entró a la comunicación en 2004, cuando compró la agencia Havas. Desde ahí construyó una posición accionarial dentro de Vivendi, la matriz que controlaba Canal+, hasta convertirse en su primer accionista. En diciembre de 2024, Vivendi se dividió en tres entidades cotizadas en bolsa, Canal+, Havas y Louis Hachette Group. Al 31 de diciembre de 2025 el grupo Bolloré conservaba el 30,4% del capital y de los derechos de voto en las tres. Esa cifra no es simbólica, es la que le permite designar directivos, imponer líneas editoriales y sobrevivir a intentos judiciales de forzar la compra de las acciones minoritarias, como confirmó la corte de apelación de París apenas seis días antes del veredicto Le Pen.
CNews, Europe 1, el Journal du Dimanche, Paris Match, las editoriales Fayard, Hatier y Grasset, la red de tiendas Relay en estaciones y aeropuertos, todo eso responde, directa o indirectamente, al mismo actionnaire. A eso se suma Havas, el grupo publicitario que le dio a Bolloré su primer pie dentro del negocio de la comunicación en 2004, y una participación en Banijay, la productora que factura 4.800 millones de euros al año y fabrica programas de entretenimiento masivo para la televisión pública francesa, un detalle que muestra hasta qué punto la influencia editorial y el negocio del espectáculo terminan entrelazados bajo un mismo techo accionarial. Reporteros Sin Fronteras ubicó a Francia en el puesto veinticinco del ranking mundial de libertad de prensa de 2026 y señaló explícitamente la expansión del grupo Bolloré como un factor de retroceso del pluralismo, por sus métodos calificados de brutales e intervencionistas y por la ausencia de contrapesos internos en sus redacciones.
El grupo Bolloré conservaba, al 31 de diciembre de 2025, el 30,4% del capital y de los derechos de voto de Canal+, Havas y Louis Hachette Group, según registró la prensa económica francesa tras la escisión de Vivendi.
Lo que ese porcentaje compra no es la verdad de un veredicto judicial, nadie afirma seriamente que la corte de apelación haya recibido instrucciones. Lo que compra es la velocidad y el sentido de la reacción pública que sigue al veredicto. Cuando la primera condena de marzo de 2025 inhabilitó a Le Pen por cinco años, Jordan Bardella llamó a manifestar precisamente desde los micrófonos de Europe 1 y las cámaras de CNews, medios de su propio bando accionarial, convirtiendo una derrota judicial en movilización callejera en cuestión de horas. Cuando la apelación le devolvió el camino a la candidatura, la misma arquitectura mediática estaba lista para narrar el desenlace como una reivindicación.
El capital que concentra
Colombia no tiene un Bolloré. Tiene tres. Luis Carlos Sarmiento Angulo construyó su fortuna, estimada por Forbes en más de once mil millones de dólares, en la banca a través del Grupo Aval, antes de comprar en 2012 El Tiempo, el diario de mayor circulación del país, junto con City TV. La familia Santo Domingo, agrupada hoy bajo Valorem, viene de la cerveza y de las bebidas gaseosas, y controla Caracol Televisión y Blu Radio. El Grupo Ardila Lülle, también de origen gaseosero, es dueño de RCN Televisión y de más de un centenar de emisoras radiales. Entre los tres, junto con la incorporación más reciente del Grupo Gilinski en Semana y El Heraldo, concentran más del noventa por ciento de la audiencia nacional en televisión, prensa escrita y radio.
El origen de cada fortuna importa porque explica su comportamiento posterior. Sarmiento Angulo edificó el Grupo Aval sobre cuatro bancos, Bogotá, Occidente, Popular y AV Villas, antes de diversificarse hacia la infraestructura, la energía y la construcción, y sólo entonces, ya con el banco como base, adquirió en 2012 la totalidad de El Tiempo por encima de mil millones de dólares. Carlos Ardila Lülle partió de Postobón, la embotelladora de gaseosas que fundó su suegro, y la usó como plataforma financiera para levantar en los años ochenta tanto RCN Radio como RCN Televisión. La familia Gilinski, la incorporación más reciente al mapa mediático colombiano con la compra de Semana, El Heraldo y El País de Cali, viene igualmente de la banca de inversión. Ningún capital colombiano de peso en medios nació en una redacción.
La lógica es idéntica a la francesa aunque más antigua en su origen, el medio de comunicación nunca fue el negocio inicial, fue lo que se añadió cuando la fortuna ya estaba hecha en otra parte, el banco, la cerveza, el gas. Esa genealogía explica mejor la línea editorial de cada casa que cualquier declaración de principios periodísticos, porque protege siempre, en última instancia, los intereses del sector donde nació el capital.
Cuando absorber no es la función
El siete de julio, TF1 le dio a Le Pen el espacio para anunciar en vivo que seguía en carrera. Fue una decisión editorial, no una obligación legal. La cadena escogió narrar el desenlace como continuidad política antes que como escándalo judicial. La condena persiste, el bracelet electrónico persiste, pero la función pública del hecho judicial fue reconvertida en legitimidad de campaña antes de que terminara la jornada.
Un sondeo Ifop-Fiducial difundido semanas antes del fallo situaba a Le Pen en 32% de intención de voto en primera vuelta, frente a un rango de 35% a 37% para Jordan Bardella, su propio delfín dentro del partido. La apelación no la devolvió a una carrera marginal, la devolvió al centro de un bloque que ya encabezaba las encuestas generales para 2027. Ninguna condena penal, ni la primera ni la segunda, logró en los hechos desplazarla del tablero, y los mismos medios que narraron su regreso como reivindicación llevan meses tratando esas cifras como un dato adquirido más que como una pregunta abierta.
Cuando exponer sí es la función
El veinticinco de junio de 2026, Noticias Caracol difundió una grabación del dos de septiembre de 2022, apenas días después de la posesión presidencial, en la que Danilo Rueda, entonces alto comisionado de paz, conversaba con un comandante del Clan del Golfo sobre suspender bombardeos y frenar extradiciones a cambio de abrir negociaciones. El entonces ministro de Defensa, Iván Velásquez, también quedó mencionado en el expediente. La reacción institucional fue inmediata y en cascada, no en meses sino en días. La Fiscalía abrió investigación contra Rueda, Velásquez y el exdirector de inteligencia Jorge Lemus. La Procuraduría abrió indagación preliminar contra cuatro exfuncionarios. La Comisión de Acusaciones del Congreso anunció que investigaría al propio presidente Petro por el presunto acuerdo. Y el material fue remitido para ser incorporado a una denuncia ya radicada ante la Corte Penal Internacional.
Bajo el gobierno Petro, según cifras recogidas por La Silla Vacía, el Clan del Golfo pasó de cuatro mil a casi diez mil integrantes y amplió su presencia de doscientos a doscientos noventa y dos municipios.
La cascada del Clan del Golfo no fue un episodio aislado. Meses antes, dos de los nueve magistrados del Consejo Nacional Electoral habían solicitado formalmente abrir investigación sobre presunta financiación irregular de la campaña presidencial de 2022 de Petro, así como sobre Ricardo Roa, entonces gerente de campaña y hoy presidente de Ecopetrol. La noticia fue reportada originalmente por El Tiempo, el diario de Sarmiento Angulo, antes de que el expediente pudiera escalar hacia la comisión de acusaciones de la Cámara de Representantes. Petro calificó el episodio de ruptura constitucional. Sea cual sea el mérito jurídico de cada expediente por separado, el patrón se repite, la fuente primaria de la exposición pública es sistemáticamente uno de los mismos tres o cuatro conglomerados, nunca un medio ajeno a esa estructura de propiedad.
El contraste con el caso francés no está en la culpabilidad de unos y la inocencia de otros, eso no le corresponde establecerlo a este texto. Está en la velocidad y en la dirección del engranaje. En Francia, la maquinaria mediática del capital absorbió un fallo desfavorable a la derecha radical y lo convirtió en impulso de campaña en cuestión de horas. En Colombia, la misma clase de maquinaria, con Noticias Caracol como punta de lanza, convirtió una filtración periodística en cerco institucional completo contra un gobierno de izquierda en menos de una semana, hasta escalarlo a instancia penal internacional. Tan revelador como la cascada misma fue el episodio inverso que no ocurrió, en noviembre de 2025 circuló en redes sociales un montaje que afirmaba que la Fiscalía había abierto investigación contra Caracol por el caso Calarcá, y el Detector de Mentiras de La Silla Vacía tuvo que desmentirlo expresamente, prueba de que la dirección habitual del flujo judicial es tan predecible que su reverso resulta, de entrada, poco creíble.
La misma arquitectura, dos funciones opuestas
No hace falta imaginar una conspiración explícita para explicar la coincidencia. Basta con observar quién es dueño de qué y a quién beneficia estructuralmente cada uno de los dos desenlaces. El capital bancario, cervecero y gaseosero colombiano tiene un interés objetivo en la fragilidad de un gobierno que ha intentado tocar la reforma tributaria, la reforma laboral y la propiedad de la tierra. El capital logístico y editorial francés tiene un interés objetivo en la consolidación de una derecha que no amenaza ninguna de sus posiciones adquiridas. Ni Valorem necesita instruir a Noticias Caracol sobre qué grabación difundir, ni Sarmiento Angulo necesita llamar a un fiscal en Bogotá para que El Tiempo amplifique la cascada, la selección editorial de qué se transmite y qué se sigue de cerca ya hace ese trabajo por ellos, todos los días, sin que nadie tenga que firmar una instrucción.
La asimetría de tiempos confirma la asimetría de función. Absolver toma una noche, una cadena, un estudio de televisión. Cercar toma una semana pero moviliza a cuatro instancias distintas, policial, disciplinaria, parlamentaria e internacional, precisamente porque exponer requiere mantener la presión en varios frentes a la vez mientras que rescatar sólo requiere un único gesto narrativo bien sincronizado. Ese desequilibrio en el esfuerzo institucional necesario no es casual, refleja qué tan distinto es defender el poder ya adquirido de tratar de desalojar al que lo amenaza.
Lo que se llama libertad de prensa en ambos países es, con demasiada frecuencia, la libertad de un puñado de fortunas para decidir qué hecho judicial merece convertirse en relato nacional y cuál merece disolverse en el ruido. La diferencia entre absolver y exponer no depende de la ley, depende de a quién pertenece la cámara que está grabando…
G.S.
Fuentes
- Vincent Bolloré, l’héritier breton devenu le capitaliste le plus puissant de France
- Vincent Bolloré, plongée dans un empire qui bouscule la liberté de la presse en France
- Quand un seul actionnaire pèse sur l’info, le pluralisme vacille
- Peine réduite en appel pour Marine Le Pen, condamnée à 15 mois ferme d’inéligibilité
- En direct, condamnée en appel, Marine Le Pen pourrait se présenter
- French appeals court will issue ruling in National Rally case, Bardella calls for CNews/Europe 1 protest
- Financiación del periodismo en Colombia
- ¿Quiénes son los dueños de los medios de comunicación en Colombia?
- Gustavo Petro será investigado en la Comisión de Acusaciones del Congreso
- Audios y pruebas sobre presuntos acuerdos serán llevados a la Corte Penal Internacional
- Procuraduría abre indagación contra exfuncionarios del Gobierno Petro
- Duerma informado con las claves de este 3 de julio de 2026
- Detector, Fiscalía no anunció investigación contra Caracol por caso Calarcá
- Fiscalía indagará denuncias que salpican a Danilo Rueda e Iván Velásquez
- Colombia election authority magistrates call for probe into Petro’s 2022 campaign



