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SÍNTESIS INICIAL
En febrero y marzo de 2026, mientras Estados Unidos bombardeaba Irán en paralelo a la captura militar de Nicolás Maduro en Venezuela y la firma de acuerdos mineros en el Congo, la secuencia revelaba menos una política exterior que un algoritmo. Steve Witkoff, promotor inmobiliario reconvertido en enviado especial, negoció simultáneamente con Irán, Rusia y Palestina sin formación diplomática reconocible; lo que negoció en realidad, según fuentes del Golfo citadas por MS NOW, fue tiempo para una operación militar planificada. En Venezuela, la deposición de Maduro fue seguida de inmediato por la declaración de Trump de “recuperar el petróleo”; en el Congo, la paz mediada por Washington llegó acompañada de un acuerdo minero que entrega acceso preferencial a empresas estadounidenses. No es imperialismo ideológico. Es un modelo de extracción administrado desde la Casa Blanca.
A principios de marzo de 2026, el ex primer ministro francés Dominique de Villepin calificó al equipo negociador de Trump de “poco recomendable” y recordó que los canales omaníes confirmaban que Irán estaba dispuesto a concesiones sustanciales antes de los bombardeos. El diagnóstico de Villepin no es una posición moral; es la descripción de un mecanismo. Este artículo lo examina.
Los intermediarios del caos
Steve Witkoff llegó a la diplomacia internacional desde la gestión inmobiliaria de lujo en Nueva York. Su único antecedente geopolítico reconocible era una amistad personal con Donald Trump, forjada en campos de golf y consolidada en hospitales, cuando Trump lo acompañó tras la muerte de un hijo por sobredosis. La Casa Blanca justificó su nombramiento como enviado especial en el Medio Oriente citando sus habilidades de negociación en bienes raíces; un analista del Carnegie Endowment for International Peace respondió que las diferencias entre las partes en los tres conflictos que Witkoff debía gestionar eran “tan amplias como el Gran Cañón” y que no podían resolverse “en el reverso de una servilleta de cóctel”. Witkoff no cobra salario y paga sus propios viajes, lo cual el gobierno presentó como muestra de patriotismo; lo que esa anomalía señala es la naturaleza informal de la operación.
Durante los cinco rounds de negociación con Irán entre abril y junio de 2025, Witkoff estuvo acompañado de Jared Kushner, yerno de Trump y arquitecto de los Acuerdos de Abraham, cuya trayectoria diplomática es igualmente atípica. Un diplomático del Golfo Pérsico con conocimiento directo de las conversaciones declaró a MS NOW que Witkoff presentó una “representación falsa de sí mismo como hombre de paz”. Otro interlocutor familiarizado con las negociaciones señaló que los iraníes llegaron a creer que habían sido deliberadamente engañados, y que Teherán percibió las conversaciones como una maniobra para evitar que se prepararan ante los ataques sorpresa del mes de junio. La secuencia objetiva habla por sí sola; se programaron rondas adicionales de diálogo al mismo tiempo que se organizaba la operación militar conjunta con Israel. El secretario de Estado Rubio anunció una visita a Tel Aviv para el período inmediatamente anterior a los bombardeos.
DATO CLAVE
Los ataques de junio de 2025 sobre instalaciones nucleares iraníes destruyeron aproximadamente 20.000 centrífugas, la totalidad del programa de armamento y los tres sitios nucleares principales. En febrero de 2026, el director de la AIEA declaró que “la mayor parte del material nuclear iraní sigue estando donde estaba”. El propio Trump pasó de proclamar que el programa fue “obliterado” en junio a validar en febrero las afirmaciones de Witkoff sobre el riesgo nuclear inminente, sin ofrecer explicación oficial ante la contradicción.
La geopolítica como modelo de negocio
El 3 de enero de 2026, fuerzas estadounidenses arrestaron a Nicolás Maduro en Caracas y lo trasladaron a Nueva York para su procesamiento por cargos de narcotráfico y tráfico de armas. Trump lo anunció desde Washington con una frase que condensaba la lógica completa de su administración, declarando que pretendían “recuperar el petróleo”. Venezuela posee las mayores reservas probadas de crudo del mundo, estimadas en más de 300.000 millones de barriles, aunque su producción se situaba en torno a 900.000 barriles diarios en el momento de la intervención. El Departamento de Energía publicó días después una hoja de hechos en la que detallaba que “las ventas de petróleo venezolano comenzarán de inmediato” y que los ingresos “se depositarán en cuentas controladas por el gobierno de Estados Unidos en bancos globalmente reconocidos”. La fórmula era inédita en la historia del derecho internacional, y ninguna capital aliada formuló una objeción de consecuencias.
En el Congo, el patrón se repite con variaciones locales. Desde marzo de 2025, el gobierno de Kinshasa negoció con Washington un acuerdo de minerales a cambio de seguridad. El Congo posee más del 70% de las reservas mundiales conocidas de cobalto, además de reservas significativas de litio, cobre y tantalio. La operación de paz firmada en diciembre de 2025, presentada por Trump como candidatura al Nobel, entregaba a empresas estadounidenses acceso preferencial a las minas congoleñas y comprometía a las empresas estatales de Kinshasa a exportar minerales por el corredor Lobito hacia el Atlántico, eje de infraestructura financiado por Washington. Jean-Claude Mputu, portavoz de la coalición “Le Congo n’est pas à vendre”, no dejó espacio para la interpretación; en sus palabras, se trataba de “una carrera por los minerales a cualquier costo”, donde “los derechos humanos, la justicia y la protección ambiental son los grandes puntos ciegos”. Los combates continuaron en el este del Congo semanas después de la firma.
La complicidad de los aliados
Lo que convierte el modelo extractivo de Trump en algo cualitativamente distinto de las intervenciones de administraciones anteriores no es su brutalidad, que tiene precedentes abundantes, sino la indiferencia con que fue recibido por los gobiernos aliados. Ninguna capital europea formuló una protesta formal ante la deposición militar de Maduro ni ante la gestión directa de los ingresos petroleros venezolanos por parte del Tesoro estadounidense. En el caso de Irán, Emmanuel Macron calificó los ataques de “grave escalada” en una declaración que no tuvo seguimiento diplomático. Los líderes del G7 continuaron sus agendas regulares; los comunicados multilaterales registraron “preocupación” con la misma cadencia burocrática con que registran los sismos. La institucionalidad internacional no está en crisis; está cumpliendo su función real, que es administrar el orden sin impedirlo.
En Ucrania, Witkoff y Kushner presionaron a Volodymyr Zelensky para que cediera territorios estratégicamente valiosos a una potencia invasora. En abril de 2025, Washington firmó con Kiev un acuerdo que otorgaba a Estados Unidos derechos sobre los recursos del subsuelo ucraniano, sin garantías de seguridad ni compromisos adicionales de apoyo militar. El negociador ruso, Kirill Dmitriev, presentó entretanto propuestas de acuerdos comerciales que podrían beneficiar los intereses empresariales de Trump y de sus asesores cercanos; Kushner y Witkoff, según documentó Foreign Policy, se mostraron “mínimamente interesados en los matices del conflicto y sus implicaciones para la seguridad transatlántica”. En tres conflictos simultáneos, la postura negociadora de Washington resultó coherente con una sola variable, el acceso a recursos. Cualquier otra lectura exige ignorar los hechos disponibles.
DATO CLAVE
Entre enero y diciembre de 2025, el Congo vendió a Estados Unidos 1.800 millones de dólares en cobre, con exportaciones que se multiplicaron por seis respecto al año anterior. El acuerdo minero de diciembre de 2025 entrega a empresas estadounidenses acceso preferencial a minas congoleñas en un sector dominado hasta entonces por China. Los combates en el este del Congo continuaron después de la ceremonia de firma en Washington; la M23 atacó el aeropuerto de Kisangani días después del acuerdo de paz.
Conclusión
Lo que Villepin describió en términos de indignación moral, el registro factual permite describirlo en términos estructurales. La administración Trump no tiene política exterior en el sentido clásico de una articulación de intereses nacionales, alianzas y normas compartidas. Tiene un modelo de gestión de recursos globales que opera con las herramientas del Estado, incluidas las militares, al servicio de una lógica de extracción que prescinde de cualquier marco institucional cuando éste resulta inconveniente. El precedente más próximo no es el imperialismo de la Guerra Fría, que al menos requería justificarse en términos ideológicos; es la administración colonial directa de territorios y mercados. La diferencia es la velocidad y la ausencia de resistencia sistémica entre los aliados formales.
Lo que permanece es la pregunta sobre los gobiernos que asisten en silencio. No hay razón estructural para asumir que el modelo se detendrá en los casos documentados; hay razones concretas para observar qué ocurre con el litio de Argentina, el cobre de Chile o las reservas de tierras raras de cualquier Estado débil como para no poder rechazar una “asociación” con Washington. El consenso de los aliados no es neutralidad; es coautoría…
G.S.
Fuentes
- Diplomats claim Trump’s special envoy undermined Iran talks, MS NOW, 3 de marzo de 2026
- 2025–2026 Iran–United States negotiations, Wikipedia, actualizado marzo de 2026
- Trump Troubleshooters Witkoff and Kushner Get an F in Diplomacy, Foreign Policy, 3 de marzo de 2026
- Meet Steve Witkoff, Trump’s negotiator with Iran, Russia and the Middle East, NPR, 25 de abril de 2025
- Fact Sheet: President Trump is Restoring Prosperity, Safety and Security for the United States and Venezuela, Departamento de Energía de EE.UU., enero de 2026
- How Trump’s Venezuela Takeover Could Change the World, TIME, 4 de enero de 2026
- US control of Venezuela’s oil may not be the bonanza that Trump expects, Chatham House, enero de 2026
- Trump leveraged trade deals with these countries to secure rare earth minerals, Axios, 4 de diciembre de 2025
- Scrutiny grows over DRC-US minerals deal, even as other African nations sign up, Mongabay, febrero de 2026
- Trump announced a peace deal between Congo and Rwanda, but fighting hasn’t stopped, NPR, 22 de diciembre de 2025
- US Actions in Venezuela: Impacts on Energy, Center on Global Energy Policy, Columbia SIPA, enero de 2026
- Witkoff: Iran is ‘a week away’ from bomb-making material, PolitiFact, 26 de febrero de 2026


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