Lectura estimada: 7 minutos · Por Gabriel Schwarb · 6 de febrero de 2026
SÍNTESIS INICIAL
En 2 minutos, el Consejo Nacional Electoral colombiano acaba de ejecutar una operación de sabotaje político sin precedentes contra el Pacto Histórico. Este texto demuestra que el CNE revocó la inscripción de Iván Cepeda en la consulta presidencial mediante un conjuez vinculado al bufete de su principal rival, que las listas a la Cámara de Representantes en Bogotá y Valle del Cauca fueron anuladas con argumentos constitucionales nunca antes aplicados, y que Cambio Radical ya solicitó extender la aniquilación a siete circunscripciones adicionales. Explica cómo la derecha colombiana instrumentaliza el artículo 262 de la Constitución para impedir que la izquierda compita en igualdad de condiciones, y qué implica para los electores que deseen continuar el proceso de transformación social. Si solo puedes leer esto, quédate con esto; la única respuesta posible es una victoria aplastante de Iván Cepeda en primera vuelta el 31 de mayo.
El Consejo Nacional Electoral colombiano decidió que la democracia es un privilegio revocable. En menos de 72 horas, el tribunal que debería garantizar la competencia electoral se transformó en el brazo ejecutor de una estrategia diseñada para impedir que el Pacto Histórico llegue a las urnas en condiciones mínimas de equidad. No se trata de interpretaciones jurídicas discutibles ni de tecnicismos procesales; se trata de magistrados que votan contra candidatos a quienes acusan penalmente, de conjueces que trabajaron para los rivales directos de quienes deben juzgar, y de partidos de derecha que coordinan demandas en cascada para maximizar el daño. La ofensiva tiene nombre, tiene rostros identificables y tiene un objetivo transparente; evitar que el pueblo colombiano pueda elegir libremente a sus representantes.
La mecánica del golpe electoral
El miércoles 4 de febrero de 2026, el CNE completó una jornada que pasará a la historia como el momento en que la institucionalidad electoral colombiana abandonó toda pretensión de imparcialidad. La votación que excluyó a Iván Cepeda de la consulta interpartidista Frente por la Vida terminó seis contra cuatro, pero los números ocultan la naturaleza del procedimiento. El magistrado Álvaro Hernán Prada, del Centro Democrático, votó contra Cepeda a pesar de estar acusado penalmente en un caso donde el senador figura como víctima; el proceso por soborno de testigos y fraude procesal que llevó a la condena de Álvaro Uribe en primera instancia. Prada no se declaró impedido. Prada votó. Y su voto contó.
Cuando la votación inicial quedó empatada, el CNE recurrió a la figura de los conjueces para desempatar. El primero designado, Alejandro Sánchez, había sido defensor de Uribe en el mismo caso donde Cepeda es víctima; tuvo que declararse impedido. El segundo, Gustavo Martín Coral, renunció. El tercero, Hollman Ibáñez, aceptó la designación y votó contra Cepeda. Ibáñez había trabajado como abogado en la firma De la Espriella Lawyers, propiedad de Abelardo de la Espriella, el candidato presidencial que según todas las encuestas enfrenta a Cepeda como principal rival. El conflicto de intereses no es una interpretación maliciosa; es un hecho documentado que el propio CNE conocía y decidió ignorar.
DATO CLAVE:
Hollman Ibáñez, el conjuez que dio el voto decisivo contra Cepeda, es el mismo abogado que en 2022 presentó la demanda para anular las 20 curules del Pacto Histórico en el Senado, utilizando el mismo argumento del umbral del 15% que ahora aplica el CNE.
Los verdugos y sus credenciales
La operación contra el Pacto Histórico no surgió espontáneamente de interpretaciones constitucionales novedosas. Sus ejecutores tienen trayectorias que explican sus motivaciones. Hollman Ibáñez Peña construyó su carrera como funcionario de la Registraduría Nacional y magistrado del CNE, conoce el sistema electoral desde adentro y sabe exactamente qué palancas mover para producir resultados específicos. En abril de 2022, semanas después de que el Pacto Histórico obtuviera 20 curules en el Senado, Ibáñez presentó una petición formal para anular esa elección. Su argumento era idéntico al que ahora el CNE acepta como válido; la coalición con Colombia Humana superaba el 15% de los votos válidos de la elección anterior, límite constitucional para conformar alianzas.
Aquella demanda no prosperó. El CNE respondió entonces que los votos de Petro como senador tenían valor cero para el cálculo del umbral, ya que Colombia Humana no había participado formalmente en las elecciones legislativas de 2018. Cuatro años después, el mismo tribunal electoral aplica el criterio opuesto. Lo que en 2022 era un globo al aire jurídico, según lo calificó el exmagistrado Armando Novoa, se convirtió en 2026 en doctrina vinculante para revocar listas en los bastiones electorales más importantes del progresismo. Álvaro Hernán Prada llegó al CNE impulsado por el Centro Democrático, el partido fundado por Álvaro Uribe. Su presencia en el tribunal electoral nunca fue neutral; representa los intereses del uribismo en el organismo que arbitra la competencia democrática. Que vote en casos donde existe un proceso penal activo contra él, con Cepeda como víctima, revela el nivel de impunidad con que opera la derecha colombiana.
El abogado Nicolás Farfán, exfuncionario de la Registraduría, interpuso las demandas contra las listas a la Cámara en Bogotá y Valle del Cauca. Su argumento técnico sobre el umbral del 15% encontró magistrados dispuestos a acogerlo sin cuestionar por qué ese mismo criterio no se aplicó en 2022, ni por qué partidos como el Centro Democrático pudieron coaligarse con Colombia Justa Libres en Sucre superando umbrales similares sin consecuencia alguna. La selectividad de la justicia electoral colombiana no requiere demostración; se exhibe con orgullo.
La ofensiva territorial
El CNE revocó las listas del Pacto Histórico a la Cámara de Representantes en Valle del Cauca y Bogotá, dos de las circunscripciones donde el progresismo obtuvo sus votaciones más altas en 2022. En el Valle, la coalición alcanzó el 26% de los votos; en Bogotá, el 31%. Según la interpretación que ahora prevalece, esas victorias se convierten en causales de inhabilitación. El éxito electoral del pasado se transforma en impedimento jurídico para el presente. La lógica es perversa pero coherente; mientras más votos obtenga la izquierda, menos derecho tendrá a presentarse como coalición.
Cambio Radical, el partido de Germán Vargas Lleras, no esperó a que el CNE actuara de oficio. El mismo día de las revocatorias, presentó solicitudes formales para extender la aniquilación a siete circunscripciones adicionales; Cauca, Cundinamarca, Meta, Nariño, Putumayo y la circunscripción internacional. El argumento es mecánico; si el criterio se aplicó en Valle y Bogotá, debe aplicarse donde quiera que el Pacto haya superado el 15%. Iván Cepeda advirtió que el CNE planea tumbar hasta 15 listas territoriales. La aritmética es simple; si el progresismo pierde sus candidaturas en las circunscripciones donde es más fuerte, llegará al Congreso 2026-2030 con una bancada reducida incapaz de defender las reformas del gobierno Petro.
DATO CLAVE:
El CNE otorgó plazo hasta el 8 de febrero para que el Pacto Histórico y Colombia Humana reorganicen sus listas de forma individual. Dos días para reconfigurar candidaturas en múltiples departamentos, mientras la derecha dispone de meses de preparación y recursos ilimitados.
Lo que viene y cómo responder
El Pacto Histórico se retiró de la consulta Frente por la Vida. Iván Cepeda anunció que se inscribirá directamente para la primera vuelta presidencial del 31 de mayo de 2026. La decisión transforma una derrota táctica en claridad estratégica; ya no hay intermediarios, ya no hay consultas que puedan ser saboteadas, ya no hay conjueces con conflictos de intereses decidiendo quién puede competir. El electorado progresista sabe exactamente qué hacer; votar masivamente por Cepeda en primera vuelta para que la victoria sea tan contundente que ningún tribunal pueda revertirla.
La derecha colombiana apuesta a la confusión. Quiere que los votantes del Pacto crean que las revocatorias de listas implican que no habrá candidatos, que Cepeda está inhabilitado, que el progresismo fue derrotado antes de la elección. Nada de eso es cierto. Las listas a la Cámara pueden reorganizarse individualmente; los candidatos siguen siendo los mismos, solo cambia la modalidad de inscripción. Carolina Corcho encabeza la lista al Senado y su candidatura fue ratificada por nueve votos del propio CNE. Cepeda competirá en primera vuelta con todo el respaldo del gobierno Petro y de los más de dos millones de ciudadanos que votaron por él en la consulta interna del 26 de octubre de 2025.
El presidente Gustavo Petro calificó las decisiones del CNE como un golpe a profundidad contra la constitución y la democracia. No exageraba. Cuando un tribunal electoral permite que magistrados acusados voten sobre sus acusadores, cuando designa conjueces vinculados a los rivales de quienes juzga, cuando aplica criterios constitucionales de forma selectiva según la identidad política del afectado, ese tribunal dejó de ser un árbitro y se convirtió en un combatiente. Colombia enfrenta una elección donde el organismo que debería garantizar la equidad trabaja activamente para impedirla.
Conclusión
El sabotaje electoral contra el Pacto Histórico revela la fragilidad de las instituciones colombianas cuando la izquierda amenaza con consolidarse en el poder. Hollman Ibáñez, Álvaro Hernán Prada, Nicolás Farfán y Cambio Radical ejecutaron una operación coordinada que no resiste el menor escrutinio ético, pero que produce efectos inmediatos en el calendario electoral. La respuesta no puede ser la desmoralización ni la fragmentación; debe ser la movilización masiva hacia una victoria en primera vuelta que vuelva irrelevantes las maniobras del CNE. El 31 de mayo de 2026, cada voto por Iván Cepeda será un voto contra la impunidad de quienes pretenden decidir por el pueblo colombiano quién puede y quién no puede gobernar. La democracia se defiende ejerciéndola; que los verdugos electorales enfrenten el veredicto de las urnas…
G.S.
Fuentes
- Decisión del CNE sobre exclusión de Iván Cepeda de la consulta Frente por la Vida, Consejo Nacional Electoral, 4 de febrero de 2026
- Revocatoria de listas del Pacto Histórico a la Cámara por Valle del Cauca, CNE Expediente 0012-22, 3 de febrero de 2026
- Revocatoria de listas del Pacto Histórico a la Cámara por Bogotá, CNE, 4 de febrero de 2026
- Solicitud de Cambio Radical para revocar listas en siete circunscripciones, cuenta oficial @PCambioRadical, 4 de febrero de 2026
- Demanda de Hollman Ibáñez Peña para anular curules del Pacto Histórico al Senado, El Colombiano, marzo de 2022
- Declaraciones de Iván Cepeda sobre denuncia penal contra Prada e Ibáñez, El Tiempo, 6 de febrero de 2026
- Pronunciamiento del presidente Gustavo Petro calificando las decisiones como golpe electoral, cuenta oficial @petaborrero, 4 de febrero de 2026


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